La sociedad de la información y la sociedad del conocimiento son dos conceptos que a menudo son utilizados de una manera acrítica. La sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión. La sociedad del conocimiento hace referencia a otra cosa: a la apropiación crítica, y por tanto selectiva, de esta información protagonizada por ciudadanos que saben que quieren y que necesitan saber en cada caso, y por ende saben de qué pueden y deben prescindir.
Una sociedad de la información es aquella en la que la información y el conocimiento tiene un lugar privilegiado en la sociedad y en la cultura, de esta se desprenden apreciaciones laxas en las cuales la creación, distribución y manipulación de la información forman parte importante de las actividades culturales y económicas. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial.
Uno de los rasgos de la Sociedad del Conocimiento es su capacidad de difundir la cultura, a escala planetaria, mediante los nuevos medios de comunicación. Ahora es posible poner al alcance de todos, en cualquier parte del mundo, toda la producción literaria, científica y artística elaborada y acumulada durante siglos de historia.
Es importante observar las relaciones de la ciencia con el poder o, visto de otro modo, observar como se ha ido produciendo un intento de apropiación de la ciencia por parte del poder. Esta situación es la que ha hecho aparecer a la Sociedad del Conocimiento que está emergiendo, por las razones antes expuestas, como la forma que tiende a superar a la Sociedad de la Información y que hace posible el actual fenómeno de globalización, con las grandes transformaciones sociales que aporta consigo.
Adriana Patricia Flórez Salcedo
Adriana Patricia Flórez Salcedo
La sociedad del conocimiento, no es solo la circulación indiscriminada de información; es la capacidad de negociar significados y sentidos desde una horizontalidad de relaciones, no solo desde un poder hegemónico superior sino desde la posibilidad de contribuir en igualdad de condiciones desde cualquier lugar del planeta, donde además de consumidores de contenidos, aportamos a la construcción de conocimiento.
ResponderEliminarpatty Lagos