martes, 28 de septiembre de 2010

GLOBALIZACIÓN Y CRISIS DE REPRESENTACIÓN.

La globalización ha hecho que transformemos el sentido del lugar en el mundo, las tecnologías de la información y la comunicación están haciendo que un mundo tan intercomunicado se torne sin embargo cada día más opaco. Esta opacidad remite no a un deseo de unificar sino de competitividad, con relación a los mercados. Por otro lado, remite a la densidad y comprensión informativa que introduce la virtualidad y la velocidad en un espacio hecho de redes y flujos, más que de encuentros.
La mundialización no puede confundirse con la estandarización de los diferentes ámbitos de la vida, consecuencia de la revolución industrial. Nos encontramos en una nueva forma de expresar la cultura de la modernidad del mundo, una nueva manera de estar en el mundo. En nuevas formas de percibirlo y de insertarnos en él, a descentralizarnos empujando las culturas a hibridarse.
La globalización no sólo homogeniza e integra a las culturas. También genera procesos de estratificación, segregación y exclusión. Suele narrarse la globalización como expansión del capitalismo posindustrial y de las comunicaciones masivas gracias al cual se unificarían o articularían empresas productivas, sistemas financieros, regímenes de información y entretenimiento.
Por otro lado, si el proceso de globalización, como dicen los estudiosos, implica descentrarse de las relaciones sociales, se hace difícil precisar la existencia de un único espacio de poder. En verdad nos encontramos ante líneas de fuerza que se caracterizan más por su difusión que por su concentración. Esto aumenta la sensación de incertidumbre, pues no logramos nombrar ni la fuente de los problemas, ni las instituciones capaces de rodearlos. Si estuviéramos frente a un movimiento imperialista, a pesar de las adversidades y de las contradicciones que esto acarrearía, podríamos decir: esto proviene de los «Estados Unidos» o de la «Unión Soviética». Cada uno de estos lugares sería el núcleo y la causa de nuestros dilemas, pero ya no existe «un» centro, haciéndose imposible circunscribirlo e, incluso, nombrarlo. En tiempos de globalización el miedo es una de las expresiones de la descentración del mundo. 

Adriana Patricia Flórez Salcedo

EDUCACIÓN, COMUNICACIÓN SOCIAL Y MEDIOS MASIVOS


En la sociedad moderna los medios masivos ejercen gran influencia ya que ofrecen a niños y jóvenes una educación informal que en ocasiones consideran más llamativa e interesante que la obtenida en la escuela.
Los medios inciden más que nunca en la educación de las nuevas generaciones, moldean gustos y tendencias en públicos de todas las edades e incluso influyen en la manera como el individuo se relaciona consigo mismo, con sus semejantes y con el mundo.
Es por ello necesario que los educadores para apoyar a la institución educativa utilizando los medios masivos de comunicación, sepan manejar la tecnología, que luchen por recuperar el lenguaje oral y escrito, la expresión artística que en general se ha visto resentida, que recuperen la expresión plástica y musical y sobre todo al incorporar los contenidos de la nueva tecnología en la escuela, favorezcan una relectura crítica por parte del alumnado acerca de los mensajes que les llegan habitualmente de los medios masivos de comunicación, principalmente de la televisión o de la cultura audiovisual presente en los espacios de ocio de los alumnos.
Estamos en una época denominada como la “era de la información”, que viene de la mano de la revolución científica y tecnológica, que ha modernizado nuestra forma de vida y, en consecuencia, a los medios de comunicación. De esta forma, cada vez hay mayor rapidez en la circulación y transmisión de la información y es posible enviar y recibir múltiples mensajes de manera simultánea; esto ha posibilitado que personas de diferentes latitudes puedan interactuar y estar conectados entre sí, independiente de la ubicación geográfica en que se encuentren, por tanto si queremos que la escuela sea atractiva a los estudiantes debemos liberarnos de paradigmas del pasado como la pizarra, los textos y las palabras del maestro.
Por tanto, el reto fundamental que tenemos los docentes en este nuevo escenario es desarrollar nuevas competencias profesionales que les ayuden a utilizar la nueva tecnología como herramienta valiosa que apoye efectivamente el proceso enseñanza-aprendizaje.

Adriana Patricia Flórez Salcedo

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO


La sociedad de la información y la sociedad del conocimiento son dos conceptos que a menudo son utilizados de una manera acrítica. La sociedad de la información hace referencia a la creciente capacidad tecnológica para almacenar cada vez más información y hacerla circular cada vez más rápidamente y con mayor capacidad de difusión. La sociedad del conocimiento hace referencia a otra cosa: a la apropiación crítica, y por tanto selectiva, de esta información protagonizada por ciudadanos que saben que quieren y que necesitan saber en cada caso, y por ende saben de qué pueden y deben prescindir.
Una sociedad de la información es aquella en la que la información y el conocimiento tiene un lugar privilegiado en la sociedad y en la cultura, de esta se desprenden apreciaciones laxas en las cuales la creación, distribución y manipulación de la información forman parte importante de las actividades culturales y económicas. La sociedad de la información es vista como la sucesora de la sociedad industrial.
Uno de los rasgos de la Sociedad del Conocimiento es su capacidad de difundir la cultura, a escala planetaria, mediante los nuevos medios de comunicación. Ahora es posible poner al alcance de todos, en cualquier parte del mundo, toda la producción literaria, científica y artística elaborada y acumulada durante siglos de historia.
Es importante observar las relaciones de la ciencia con el poder o, visto de otro modo, observar como se ha ido produciendo un intento de apropiación de la ciencia por parte del poder. Esta situación es la que ha hecho aparecer a la  Sociedad del Conocimiento que está emergiendo, por las razones antes expuestas, como la forma que tiende a superar a la Sociedad de la Información y que hace posible el actual fenómeno de globalización, con las grandes transformaciones sociales que aporta consigo.

Adriana Patricia Flórez Salcedo